jueves, 16 de abril de 2015

Encierro




"Encierro" - Liliana Muente.

Hay horizontes hechos de ladrillo, puertas que se abren para nada. Existen habitaciones cerradas con vocación de universo y leopardos que saltan para arañar los muros con sus garras de estopa. Los encierros están llenos de lejanías miradas con lentes de aumento, imposibles que quedan tan a la mano.

viernes, 10 de abril de 2015

Estática



Estática- Liliana Muente
Estática. Quién sabe. Dentro ruge 
un coro de leopardos impacientes.
¿Qué mano perspicaz que desdibuje
 
mis trazos más visibles y aparentes?
La llave que me vuelve carne y hueso
la llevas apretada entre los dientes
 
y no sabes. La furia de mi beso
ni sospechas. Mi voz nació tan muda,
tan frías estas lágrimas de yeso...
 
(Estática. Quién sabe). Tan desnuda.
 Poema: Sandra Catalano 

miércoles, 8 de abril de 2015

Blanco sobre negro



Blanco sobre negro (Liliana Muente)

 Blanco sobre negro. Eje de carne joven y tensa, perforando de seducción las tablas del mundo. Gira para volar gasas blancas, nubes de sueño albo sobre la noche en escena; en su movimiento se esconde una niebla acendrada por la fuerza centrífuga de la música, que no se oye, pero que está ahí, brotando manantial de la punta de sus pies.

martes, 7 de abril de 2015

Shah Mat (Jaque mate)




En el año 333 a.c. el ejército macedonio de Alejandro Magno se enfrentó a las tropas persas de Darío III Codomano, muy superior en número de combatientes, en Issos (Siria) derrotándolas gracias a un extraordinario ejercicio de estrategia militar sobre el imaginario damero a orillas del río Pinaro, en el golfo de Issos



Doy un paso. Fin del movimiento en un escaque negro. Silencio, ahora les toca a ellos. Oigo el tropel de uno de sus alfiles correr una diagonal negra y la caída leve de un peón. Los peones están para morir, infantería suicida y atada de pies, como yo: solo un paso posible para las víctimas más fáciles y para la más codiciada.

martes, 31 de marzo de 2015

Adioses antes de tiempo



Dime, tú que sabes de esto, por qué me estoy muriendo de deseo en vacío, de adioses antes de tiempo. Dime tú, cómo hago para que no caiga la gota que colme el vaso, si la veo venir con una certeza de disparo a bocajarro.

miércoles, 25 de marzo de 2015

Dos gatos



 Gatos Hemingway (Liliana Muente)
Para Liliana Muente, con cariño y agradecimiento por sus fotografías y su amistad.

De ti no tengo más que una conversación telefónica  y un par de fotografías con sonrisa en Buenos Aires. Recuerdo tu voz vestida de caverna, que vino a mí desde el otro lado del mar, ave migratoria, para anidar en mi memoria. Era una voz de cobijo, de elogio, forjada a golpe de tabaco y yunque de ron – el tabaco da voces de invierno que abrigan como una bufanda al cuello -. Todo esto, sin saber siquiera si fumas o tienes en la grapa un confidente. El caso es el mismo. Desde entonces, el gato de tu voz ronronea ronco de vez en cuando sin que nadie más que yo lo oiga.

martes, 24 de marzo de 2015

Noches muertas



 
Por la ventana amarga se cuela el viento
trae noticias de la noche y del hielo
canciones de piratas sepultados 
y voces infantiles con aliento a ron.

lunes, 23 de marzo de 2015

Chonopi, un cuento al revés.



Primero fue un hormigueo, como un rumor que naciera bajo la piel para llenarle los dedos de gorgojos; después, una sensación de abandono en las manos y en los pies, entumecidos por un frío que el resto de su cuerpo no sentía, parecía que se hubieran vuelto de madera mojada.  Los médicos coincidieron en el diagnóstico: esclerosis múltiple;  sin embargo, él sabía – sentía- que se trataba de otra cosa.

Fátima (12 de julio de 1995)



A Fátima Huseignagic le cabe su vida en la bolsa de plástico que siempre lleva encima. Por su mirada  corren las aguas termales que manan de las montañas de Srebenica y que ahora se pierden sin provecho en la corriente mansa del río Drina. La mirada de Fátima es ahora eso, una corriente que se pierde, un curso de imágenes que pasan y se van. Sus ojos oscuros resumen toda la negrura de una guerra que vistió de espanto las montañas de su ciudad y que paró su reloj a las 11.30 a.m. de la mañana del 12 de julio de 1.995, cuando un machete serbio abrió un canal de sangre en la garganta de su hermano. A Fátima le vencieron las fronteras y los catecismos, los odios larvados por el tiempo. Ahora camina por las calles de Porriño, en Pontevedra, con una bolsa de plástico blanca en la mano.

miércoles, 18 de marzo de 2015

Fetiches




Tengo tu olor a tierra abierta flotando en las sábanas. En la mesilla: una foto rota de boda, tus gafas y  un pendiente de aro. Están todos los fetiches de que dispongo, pero tú no.